domingo, 27 de abril de 2014

EL GALLO Y EL CABRERO.

Esta es una historia real acontecida hace ya muchos años y que tuvo como escenario uno de los parajes más singulares de Parauta: “La Nava”.
 Francisco Domínguez Jiménez y Juan Codes, nos contaron por separado, la historia real que les relatamos a continuación.
En una mañana de otoño del año 1.949 se encontraban José Guerra Muñoz, cabrero de Tolox y su hijo Bartolomé, en un lugar conocido como Pecho del Pantano, (Tolox). José decidió ir hacia la zona de Quejigales a recoger unas ovejas suyas que pastaban en los terrenos de un sobrino  conocido como “Rubio Pichón”; el día estaba nublado y con amenaza de lluvia. Cuando José subía por el paraje conocido como Los Oreganeros comenzó a chispear y algo más arriba, en la Fuente del Pilar, la débil lluvia se transformó en intensa nevada; la tozudez de José hizo que ni la niebla, ni la nieve, ni la fuerte ventisca le hicieran retroceder. En el alto páramo perdió uno de los alpargates de esparto que calzaba, llegando al Pto. de Los Pilones pensó que descender por la cañada del Cuerno sería más dificultoso dada la gran cantidad de nieve que se acumula en las zonas de umbría, así que comenzó a descender por la loma del Jardinejo, la bajada con la nieve hasta la cintura fue penosa, hasta tal punto que no pudo acceder al cortijo de Quejigales; con la noche encima, maltrecho, casi helado y desesperado por la situación, José empezó a vagar sin rumbo y llegó a creer que sus horas estaban contadas.
 Fue entonces cuando escuchó el canto de un gallo en la lejanía, no sabía si era una alucinación o realidad. El cabrero, siguiendo el kakareo, pudo llegar al cortijo de La Nava ya casi amaneciendo, allí fue atendido y alimentado por unos paisanos suyos que estaban haciendo carbón, entre ellos Manuel “Kilili” y una pareja de la Guardia Civil que se había refugiado de la nevada. José pasó la noche en el cortijo, al día siguiente fue llevado en bestia hasta el hospital de Ronda y posteriormente lo trasladaron a Tolox.
 José tardó dos años en volver al monte con su ganado, pero ya con sus facultades físicas mermadas, murió pocos años después.
La que hemos relato, es una de las muchas historias acaecidas en ese precioso e inigualable paraje de Parauta conocido como “La Nava”. En próximos números de la revista “La Serranía” os contaremos otras interesantes  historias de este lugar del Parque Natural Sierra de las Nieves.
(publicado en el libro “La Sierra de las Nieves, Rutas y Leyendas”  autores: Rafael Flores y Andrés Rodríguez. Editorial Miramar.).
Rafael Flores

No hay comentarios:

Publicar un comentario