martes, 19 de mayo de 2015

DIRECCIÓN CONTRARIA

 
El príncipe de Wei tomó la determinación de invadir Handan, capital del Reino de Zhao. Aunque Ji Liang andaba por entonces de viaje, en cuanto lo supo regresó. Sin esperar siquiera a que se estiraran sus ropas arrugadas ni sacudir el polvo de sus caballos, fue a ver al rey.
         - Cuando regresaba – dijo –, me crucé en el monte Taihang con un hombre que se dirigía al Norte. Me dijo que iba al Reino de Chu. «Si es así, ¿por qué se encamina hacia el Norte? – le pregunté». «No importa – replicó –. Tengo buenos caballos». «Sus caballos pueden ser excelentes, pero Ud. ha tomado una dirección equivocada». «Bueno, tengo bastante dinero». «Puede tener bastante dinero, pero esta dirección es la contraria». «Bueno, tengo un magnífico cochero». «Cuanto mejores sean sus caballos –le dije –, cuanto más dinero tenga y cuanto más experto sea su cochero, tanto más se alejará del Reino de Chu».

No hay comentarios:

Publicar un comentario