martes, 12 de mayo de 2015

EQUIVOCADA



Como Xi Shi, la famosa belleza, sufría del corazón, a menudo fruncía el entrecejo a la vista de los vecinos.
         En el mismo pueblo, una niña fea la vio, y creyendo que aquel gesto era encantador, cruzaba sus manos sobre el pecho y fruncía el entrecejo ante todo el mundo. Pero, al verla, el rico atrancaba sus puertas y no volvía a salir; el pobre huía llevándose a su mujer y a sus hijos.
         ¡Pobrecilla! Podía admirar el ceño de Xi Shi, pero no sabía por qué era hermosa.

1 comentario:

  1. Gracias. Llevaba mucho tiempo buscando este relato. Me gustaría saber dónde lo encontró.

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